Cómo lubricar la cadena de tu bicicleta

¿Por qué debemos lubricar la cadena?

Si nuestra rutina tras cada salida pasa por limpiar y desengrasar la bicicleta, no menos importante debe ser la de lubricar la transmisión antes de cada salida. La correcta lubricación de nuestra cadena y transmisión, nos ayudará a alargar la vida útil de la transmisión, previniendo el desgaste prematuro así como posibles averías.

Como ya comentamos en la anterior entrada de este blog, es necesario elegir productos específicos para el cuidado de nuestra bicicleta, más aún cuando hablamos de engrase y lubricación para evitar que nuestra transmisión sea un imán para la suciedad y el polvo.

Cadena de bicicleta

¿Cómo lubricamos nuestra cadena y transmisión?

Hay un punto clave antes de lubricar la cadena y transmisión… ¡Efectivamente, desengrasarla! El objetivo es tener todos los componentes de la transmisión (cadena, cassete, platos, piñones y roldanas) libres de polvo, barro, grasa, etc… que impidan que el lubricante se deposite en la superficie de éstos.

Ahora sí, con la cadena y transmisión limpia, podemos aplicar el lubricante preferido, nuestra recomendación es utilizar aceite o cera en función del gusto de cada uno, huir de la grasa (antiguamente estaba bien pero ahora disponemos de productos muy específicos para la lubricación de la bicicleta).

Siguiendo la recomendación del fabricante, aplicaremos, la cantidad recomendada y de la manera que indique. En nuestro caso lo hacemos aplicando una gota de lubricante eslabón por eslabón, movemos los pedales y vamos cambiando de velocidad para que el lubricante se reparta homogéneamente por todos los elementos de la transmisión. Una vez hecho esto, retiramos con un trapo limpio el excedente que tengamos.

¡Importante! Tanto el exceso como la falta de lubricación nos traerán consecuencias totalmente opuestas a nuestro objetivo como son la acumulación de suciedad en la cadena y transmisión, desgaste prematuro, etc…

¿Qué tipo de producto te recomendamos?

Como decíamos al inicio del artículo, cada producto debe estar enfocado a una finalidad concreta, no es lo mismo desengrasar la cadena de la bici que limpiar  el cuadro o resto de componentes, por ello te dejamos esta recomendación:

Desengrasante

Utiliza un buen desengrasante, potente y eficaz. A ser posible, tras rociar la cadena y transmisión con el producto, usa una herramienta limpiacadenas (de las que llevan rodillos y van cerradas para contener el líquido) ¡obtendrás resultados increíbles!

Lubricante

Esto va a gustos pero nuestra experiencia es la de utilizar el lubricante que mejor se adapte al terreno y a las condiciones climatológicas ya que, por ejemplo, en condiciones de gran humedad, el posible agua de charcos o lluvia desplazará el aceite lubricante y en condiciones secas es posible que el aceite atraiga el polvo que pueda levantarse del terreno, generando una pasta en la transmisión. Nuestras recomendaciones en función de la modalidad son, siempre apostando por la combinación lubricación – protección – limpieza:

  • BTT, tanto invierno como verano, utilizamos Cera Lubricante, aplicándola la noche de antes de la salida o bien unas horas antes (tiempo suficiente para que se deposite y genere la película sobre la cadena). Con ello evitaremos que la posible agua de charcos, riachuelos, etc… nos retire la película lubricante que genera el aceite.
  • Carretera, para todo el año utilizar un aceite lubricante con partículas cerámicas junto con partículas antidesgaste, a ser posible en dispersión para evitar la separación de los componentes de la mezcla.

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